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Carlos Sainz, quinto del mundo y primero del resto

Carlos Sainz, quinto del mundo y primero del resto. La temporada del piloto español en F1 que arroja sombras sobre su alrededor.
Carlos Sainz durante la ceremonia del podio en el GP de Abu Dhabi 2021
Una impecable temporada de Carlos Sainz siembra las dudas dentro del equipo Ferrari sobre su piloto elegido

Carlos Sainz, quinto clasificado del mundial y primero del resto de los coches extraordinarios ha firmado una temporada encomiable al volante del Ferrari.

Los elogios hacia Leclerc por parte de altos mandos en la escudería italiana dejan ver como de fuerte está Sainz.

Carlos Sainz, quinto del mundo y primero del resto

Como el sobrenombre de antiguos reyes del pasado, Sainz se ha ganado a pulso el suyo propio a base de talento y competitividad.

El piloto al que no querían en Red Bull ni Renault y al que McLaren, uno de los mejores equipos de Fórmula 1 de toda la historia, supo percibir su talento y brindó una oportunidad, ha superado con creces todas las expectativas puestas en él.

La esperada salida de Vettel de Ferrari dejaba un hueco en la parrilla que por aquel entonces no era demasiado apetecible. Pero Ferrari siempre será especial en Fórmula 1 y si existe una oportunidad de vestir sus colores para un piloto, sin duda, la aprovechará.

Lauda, Schumacher, Räikkönen o Alonso son sólo algunos de los pilotos que han vestido de rojo a lo largo de la historia donde el último piloto en entregar un título mundial a la escudería fue el recientemente retirado Kimi Räikkönen.

De esa fecha del GP de Brasil han pasado ya 14 años y desde entonces nada, aparte de alguna victoria, ha marcado en los casilleros de Ferrari. Hasta que hace apenas unos años, un joven piloto llegaba a uno de los clientes de Ferrari en F1: Sauber.

Tan sólo le hizo falta una temporada para demostrar de lo que era capaz y Ferrari decidió cambiar posiciones con Sauber entre dos pilotos: Räikkönen y Leclerc. El piloto monegasco llegaba para aprender de un 4 veces campeón del mundo en el medio plazo y convertirse en campeón con Ferrari en unos años. Pero apenas le hicieron falta 2 Grandes Premios para ponerse por delante de ese tetracampeón mundial y despertar una guerra en Ferrari que acabaría con la salida de Vettel.

Con las esperanzas puestas en Leclerc llegó Sainz a la escudería con un simple objetivo: adaptarse al monoplaza. La apuesta de Ferrari siempre estuvo clara y pasaba por Leclerc pero como segunda opción ya habían sentado en otro equipo cliente a Mick Schumacher.

Lo que esperaba Ferrari fichando a Sainz dudo que alguna vez lo sepamos pero lo que no esperaba, sin lugar a dudas, era a este piloto.

La adaptación de Sainz al monoplaza ha sido casi anecdótica. Desde el primer momento se le ha visto trabajar y acomodarse al coche de forma notoria y con mucha diferencia de otros pilotos que también cambiaban de coche.

Es cierto que la lucha con Leclerc ha estado apretada hasta el final pero hay que decir que en muchos Grandes Premios Ferrari se ha dejado puntos que correspondían al español en el pit stop. Muchos errores en boxes que han difuminado el trabajo de Sainz y algunos extra que ha devuelto a Leclerc en última vuelta cuando era más rápido que él.

Pero al margen de los hechos que se perderán en la memoria del tiempo nos quedan los datos, y estos difícilmente se borran. Sainz ha terminado con un coche menos competitivo que Mercedes, Red Bull y McLaren en la quinta posición del mundial de pilotos, sólo por detrás de las máquinas de Mercedes y Red Bull y superando a sus dos principales rivales: Norris y Leclerc.

Tan sólo una temporada le ha bastado a Sainz para demostrar que está a su mejor nivel y para sembrar las dudas en Ferrari sobre quién debe ser el campeón. Y ojo, Leclerc es un piloto excepcional y con capacidad más que suficiente para ser un campeón. Lo que ocurre es que Sainz ha sido más y mejor.

Veremos dentro de unos meses dónde está Ferrari respecto al resto de coches y veremos cuáles son las decisiones que se toman frente a la joven promesa, al hijo de la leyenda y a su mejor piloto.