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La victoria más amarga de la Fórmula 1

Este fin de semana se cumple un año de uno de los momentos más difíciles de la historia de la Fórmula 1.
Charles Leclerc, piloto de Ferrari
El piloto de Ferrari, Charles Leclerc - @laprovence

El 31 de octubre de 2019 es una fecha que ya se ha escrito en el índice de la historia de la Fórmula 1 y que referencia a las páginas más deseadas de un piloto y a las más amargas del resto.

En la salida del Raidillon, Anthoine Hubert, piloto de Fórmula 2, perdía el control de su monoplaza y sufrió un impacto que acabó con su vida.

Ese día fue trágico para este deporte y la FIA rindió homenaje al piloto francés permitiendo correr la carrera de Fórmula 1. El resto fue suspendida. La tristeza y el dolor se palpaban en el ambiente, se reflejaba en las caras y se mostraba en forma de brazalete negro.

El piloto monegasco de Ferrari, Charles Leclerc, tenía una difícil situación donde debía lidiar con la pérdida de su amigo y con el compromiso con su equipo. Venía de quedarse a las puertas de la victoria en dos ocasiones y esta vez la situación era muy favorable para hacerse por fin con tan ansiado trofeo.

Si alguna carrera tiene que servir como homenaje a un piloto, sin duda, debería ser como esa. Vimos y disfrutamos de un espectáculo sin precedentes con batallas entre los mejores y coches al límite. Hubo tensión hasta la última vuelta en la que Hamilton tenía todavía oportunidades de llevarse la victoria, pero esa victoria no se le iba a escapar a Leclerc.

Había conseguido su sueño de ganar en Fórmula 1 con los colores de Ferrari pero esa victoria le supo a hierro amargo. No hubo celebración ni exaltación; tan sólo un sentido homenaje a la historia que había acabado.

Uno de los momentos más impresionantes de la carrera de un piloto se vio ensombrecido por la carrera de otro. Leclerc estuvo a la altura de la victoria y de la derrota, dejando ver el tipo de piloto que es y que representa.

Al siguiente fin de semana volvió a repetir victoria y esta vez sí hubo celebración. Un merecido reconocimiento a su camino como piloto y como persona.