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McLaren sube a lo más alto del podio 9 años después

Victoria de McLaren en el GP de Italia de F1 de la mano de Ricciardo y Norris que devuelve sensaciones al equipo.
Daniel Ricciardo, Lando Norris y Zack Brown en el podio del GP de Italia bebiendo champagne
Una victoria muy merecida del equipo McLaren en el GP de Italia después de muchos años sin lograrlo

Casi nueve años han tenido que pasar - y unas cuantas penurias - para que un piloto de McLaren vuelva a subrise a lo más alto del cajón. McLaren lo ha vuelto a hacer y, además, con dos pilotos en las posiciones más altas.

Se confirma así la mejoría del equipo en cuanto a evolución del monoplaza como la acertada decisión de volver a motorizar Mercedes para conseguir ese extra de potencia que hace apenas unos años tanto echaban en falta.

- GP2 engine, GP2 -

Más de uno puede que se esté lamentando en este instante al ver la evolución de McLaren en tan corto espacio de tiempo pero para su consuelo sepan que no trabajan de videntes.

Y es que la escudería británica viene de unos años muy malos en la competición. Todo arrancó con la asociación con Honda; un motor muy prematuro con un coche que años más tarde se conocería que presentaba problemas de diseño más graves. Muchos recordamos aquel mensaje por radio de Alonso de "GP2 engine" en la recta de Kemmel cuando no podía hacer frente a ninguno de sus rivales.

Lo cierto es que Honda prometió que mejorarían y vaya si lo han hecho; o si no, que se lo digan a Red Bull. La decisión de McLaren de romper su asociación con Honda quizá no fuera tan desacertada pues la marca japonesa abandona este año la F1 dejando un poco colgados a sus clientes.

McLaren optó por Renault donde rápidamente vieron sus problemas en el monoplaza y, además, que el motor francés no era mucho mejor que el Honda. Fue más bien un parche hasta llegar a Mercedes que, junto con los cambios en el monoplaza, han llevado de nuevo al equipo a lo más alto.

- Victoria en el Templo de la Velocidad -

Después de todo este camino llega una victoria; y no sólo una victoria, sino un doblete; nada más y nada menos que en el circuito de Monza, uno de los trazados con más exigencia de todo el campeonato.

Si todo esto fuera poco, además consigue la victoria Daniel Ricciardo. Al piloto le estaba costando muchísimo encontrar su sitio en el coche y parece que desde el parón de verano lo ha encontrado. Ahora mismo es una de las escuderías, por no decir la mejor, que tiene un equilibrio casi perfecto entre pilotos y coche. De sobra conocemos el currículum de Norris y Ricciardo y este último año hemos visto el potencial del monoplaza.

En Italia han demostrado una fortaleza y regularidad encomiable y se han llevado una muy merecida victoria que difílmente les hubiera sido arrebata por los asiduos a ella. La sensación no es de qué hubiera pasado si no hubiera Ocurrido - nótese la mayúscula -, sino de qué bien lo han hecho. Ahora la pregunta es: ¿han llegado para quedarse?