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Norris, el ganador en el GP de Ímola 2021

Lando Norris es el gran ganador del GP de la Emilia Romaña de F1 de la temporada 2021, mejorando a Verstappen y Hamilton.
Lando Norris celebrando su tercer puesto en el podio de Ímola
Norris mejora sus registros históricos en un trazado icónico para la F1 - @McLarenF1

Qué hay en un Gran Premio de Fórmula 1 que cause más alegría y satisfacción que quedar tercero en el podio - aparte de ser segundo o primero. El joven piloto de McLaren, Lando Norris, ha conseguido su segundo podio en su corta pero memorable historia en la máxima competición del motor.

La victoria de Max Verstappen y de Red Bull era algo que los aficionados a la F1 veníamos vaticinando desde el Gran Premio de Bahréin y que el segundo más rápido iba a ser Hamilton siempre ha sido la pieza perfecta para encajar en un puzzle de sobra conocido.

- Norris casi hace la pole -

Como es costumbre en McLaren, los viernes no suelen mostrar nada de lo que son capaces. Se centran en sus tareas de pruebas y preparación para carrera. Es el sábado cuando el equipo inglés nos muestra con más claridad de hasta dónde pueden llegar.

La sorpresa la daba Lando Norris en los libres 3 cuando acababa segundo, una décima por delante de Lewis Hamilton. Pero la gran sorpresa inesperada para el mundo de la F1 llegaba en la clasificación.

Por un instante, vimos como el piloto británico teñía los sectores del histórico trazado italiano de Ímola de color púpura en la Q3 dejando las mandíbulas de los aficionados un par de centímetros más cerca del suelo. Acarició con la yema de los dedos la mejor posición para ver el horizonte; y casi tan rápido como su vuelta, los comisarios anularon su tiempo por sobrepasar los límites de pista por apenas unos pocos centímetros.

Pero eso ya no importaba, porque le vimos volar; le vimos acariciar lo más alto en uno de los iconos del mundo del motor; un golpe en la mesa avisando “aquí estoy, y vengo para quedarme”.

- Tercer puesto en la carrera -

Partía desde la séptima posición, por detrás de su compañero de equipo. Por radio pidió, muy amablemente, la posición de su compañero argumentando que podía dar más de sí. Ricciardo se apartó, cedió la posición a Norris y nunca más se volvieron a ver en la pista. El endiablado ritmo de carrera de Norris denotaba el espíritu y las ganas de un joven talento.

Tiró muy fuerte hasta llegar a arrebatarle en la última parte de la carrera la segunda posición al Ferrari de Charles Leclerc, que no podía hacer nada evitarlo. Posición que tuvo que defender con unos neumáticos más blandos durante más de veinte vueltas y que sólo perdió a un par de giros del final a cuenta de Lewis Hamilton que venía volando por la pista.

Cada vez que veo a Norris no puedo evitar ver los ojos de un niño con más sueños que esperanzas proyectando la sombra de un campeón del mundo. Tomen tiempo y les daré razón.