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Pinchazo de Sainz en Gran Bretaña

El piloto de McLaren, Carlos Sainz, obtuvo una gran decepción en la carrea del Gran Premio de Gran Bretaña.
El coche de Carlos Sainz con el neumático delantero izquierdo reventado
Carlos Sainz en el Gran Premio de Gran Bretaña - @McLarenF1

Los McLaren presumían de trear alguna mejora aerodinámica al gran premio de casa, y si en pasados fines de semana había plantado cara a sus rivales, incluso llegando al podio, se esperaba un rendimiento notablemente superior en la zona media, o mejor dicho, la zona no alta de la parrilla.

En los libres 1 no mostraron el rendimiento de esas mejoras. Más bien, parecían "peoras" en lugar de mejoras, pues no consiguieron más de un duodécimo puesto. En la arrancada de los libres 2 tampoco destacaron demasiado aunque a mitad de sesión, con las tandas largas, mostraron un ritmo bueno y continuo que indicaba que habían logrado una buena configuración en el monoplaza y presagiaba un buen ritmo de carrera. Sainz consiguió en esta sesión un merecidísimo quinto puesto; un quinto puesto que repitió en los libres 3.

En clasificación no pudo completar una vuelta buena y sólo pudo ser séptimo, a menos de dos décimas de su compañero que salía quinto.

- Sencillamente brutal -

Llegó el domingo y el inicio de la carrera, esa parte de toda la sesión con más adrenalina y emoción que determina muchas de las estrategias en las vueltas de carrera y, en las que Carlos Sainz, ha demostrado que tiene esa magia que muy pocos tiene para hacer buenas salidas.

En la primera vuelta ya había adelantado a Norris y a Stroll, colocándose en quinta posición y poniendo contra las cuerdas a Leclerc. No pudo con el de Ferrari y se quedó en la quinta posición.

Su estrategia era de las más complicadas pues salía con blandos usados, lo que le obligaba a hacer un stint muy corto y gestionar los duros para llegar al final de carrera con no muchas dificultades.

- Lo que el Safety Car nos da, Pirelli nos lo quita -

Con el segundo Safety Car de la carrera provocado por Kvyat en la vuelta doce, se abrió la veda de los pit stops y todo el mundo cambió a duros; la mayoría en la vuelta doce y unos pocos, incluído Carlos, en la vuelta trece.

La carrera se relanzaba siete vuelta más tarde y todos salían en igualdad de condiciones: con neumáticos duros nuevos (excepto Grosjean).

El safety car le dio a Carlos no la ventaja pero sí la igualdad con el resto porque su parada fue pronto pero a la vez que los demás. Ahora todos estaban igualados en condiciones y Carlos seguía quinto. Con los dos Mercedes en otra carrera, un Verstappen en tierra de nadie y con Leclerc liderando la carrera de los mortales, las aspiraciones de Sainz se quedaban en el quinto puesto.

Pero la Diosa Fortuna lanzó los dados en contra del piloto español y en la vuelta cincuenta y uno reventó su neumático delantero izquierdo, destrozando su carrera y privándole de unos merecidísimos puntos que no pudo conseguir. Finalmente acabo decimotercero tras cambiar neumáticos.

El lado bueno de todo esto, si se puede encontrar alguno, es que el ritmo del coche fue muy decente, y el piloto, aun mejor. La suerte, al menos la buena, no le está acompañando esta temporada y pese a las buenas actuaciones sólo ha conseguido quince puntos frente a los treinta y seis de su compañero.