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Si callera el rey por unas alas

La última temporada de la era de la F1 toca Obertura y la hegemonía de Mercedes se ve amenazada por un Red Bull que parece haber recordado cómo volar.
Un ángel con una espada clavada en el suelo
La amenaza de Red Bull sobre Mercedes - pixabay.com

Durante años el reinado de la Fórmula 1 ha pertenecido a la misma dinastía, coronando sus cabezas de oro y plata bajo un negro manto sujetado por un dorado bastón, redondeado, firme y pulido.

Gloriosos reyes acompañados de escuderos que en más de una, y de dos, ocasiones han visto las afiladas dagas y puñales de quienes ostentan a tan codiciado trono...pero qué son semejantes armas frente los escudos del más liviano y resistente acero y espadas blandidas en movimientos cortos y certeros para mantener a raya a casi dos decenas de enemigos.

- Acero Valyrio -

En los albores de la tormenta, como tiempo ha escribió un tal George, mientras los reyes se centran en controlar un futuro todavía lejano, los inquietos enemigos, lejos de inminente continuidad en esta tierra, parecen haber descubierto lo que se podría llamar como Acero Valyrio.

Unas espadas de un acero tan liviano y fuerte que atravesaría la coraza más resistente de toda una dinastía, pero ser rey implica ser inteligente, e ir uno o dos pasos por delante de las mezquindades de tus enemigos, y eso añadiría a estos enfrentamientos la contundente respuesta en el mismo material del que son atacados, dejando ver por qué se molestan en engalanarse el cabello para lucir coronas.

Unas coronas adornadas con estrellas plateadas y manto negro y verde que, en lo que serán las últimas batallas de una guerra que decidirán las líneas que se plasmarán en los escritos de la historia de la última era del motor, se verán amenzadas no sólo por los mismos escudos, espadas y aceros, sino por unos demonios alados de plata y azul, algo que nadie más tiene y hacía demasiado tiempo que fue escrito y está a punto de convertirse en tan sólo una leyenda: unas alas.

¿Será esta la guerra la que decida el final de la era? ¿Realmente Red Bull puede arrebatar el trono a Mercedes? ¿Y qué hay de McLaren o el sigiloso Ferrari? Muchas preguntas todavía por responder y demasiadas respuestas que ofrecer, pero una cosa es cierta: al Rey sólo le protege su escudero y puede que este no sea capaz de defender a su Señor de los demonios (ángeles si lo prefieren) de azul y plata.

Hoy, en esta hora, el trono de Mercedes se ve seriamente amenazado por unas armas que no tienen, aunque en todas las facciones siempre hay un mago, que de momento, no sabemos ni quién es ni qué poderes puede invocar.