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Verstappen nunca será campeón así

El piloto de Red Bull, Max Verstappen, comete errores en el GP de Turquía de F1 y hace una actuación peor que la de sus rivales.
Max Verstappen en un pit stop en Turquía
El león pudo con el hombre que hay en Max Verstappen

En el año 2015 un joven piloto holandés con apenas 17 años llegaba a la élite del motor; llegaba a la Fórmula 1 de mano de Red Bull se subía a un Toro Rosso.

Este joven piloto ya apuntaba maneras cuando Red Bull decidió en 2016 subirle al primer equipo después de cuatro carreras. Esa temporada acabo en quinta posición con una victoria y 7 podios.

- El carácter de Max Verstappen -

El carácter del holandés siempre ha jugado en su contra. Siempre le hemos visto como un piloto temerario, sin miedo, y a veces, casi sin respeto por los rivales. Esas características, en más de una ocasión, le han costado la carrera, puntos para el equipo o, incluso, la victoria en varios Grandes Premios así como varias reprimendas por parte del Dr Marko.

Esta temporada hemos visto a un Verstappen totalmente nuevo. Sigue siendo un piloto competitivo y con esas ansias de victoria que le caracterizan pero parece como si ahora fuera más consciente de cuál es su lugar en la parrilla y cómo debe actuar para conseguirlo, pero hay veces que el león domina al hombre.

- Vesrtappen: El león contra el hombre -

En el Gran Premio de Turquía hemos visto a los pilotos luchar por mantener en pista a sus monoplazas en un asfalto sin apenas grip y en condiciones de lluvia, algo que ha hecho aflorar la habilidad y las manos de cada uno de los pilotos.

Desde las primeras vueltas en los entrenamientos libres del viernes hasta la emocionante clasificación del sábado hemos visto a unos Red Bull y, por supuesto, a un Max Vesrtappen muy dominante en cada una de las sesiones, que fue siempre candidato a llevarse la pole y que a punto estuvo de conseguirla hasta la última curva de la última vuelta de la clasificación.

Al igual que su dominio se hizo patente durante viernes y sábado así se esperaba para la carrera del domingo. Un Max Verstappen que partía desde la primera línea, en segunda posición, contra un inexperto Lance Stroll en un Racing Point. Se esperaba que el holandés diera cuenta de él en los primeros giros pero se hizo patente también otro problema que vimos en el Red bull de Max Verstappen durante las sesiones previas: el patinado.

El holandés era uno de los que más patinaba en marchas cortas y saliendo de curvas. De hecho, si revisamos con detalle la vuelta de clasificación, podemos ver que perdió la pole saliendo de la última curva debido a la cantidad de gas que dio para salir y como le patinó el monoplaza en pista. Pero esta pérdida de pole por dar demasiado gas no sería nada relevante en comparación a la que tuvo en la salida de la carrera del domingo dónde llegó a perder muchas posiciones y con suerte de que apenas había unos pocos metros hasta la primera curva porque sino, muy posiblemente, hubiera quedado entre las últimas posiciones.

Verstappen, que al término de la primera vuelta ya estaba en cuarta posición, hizo su parada en la vuelta 12 donde no vario su posición. Con los neumáticos intermedios volvió de nuevo a tener ritmo y llego a luchar la segunda posición con Sergio Pérez pero en la curva 11 cogido demasiado el exterior y acabo trompeando y teniendo que entrar a poner un nuevo juego de neumáticos tras haberlos destrozado. Esto le relegó hasta la octava posición durante varias vueltas.

Su continua andadura en pista se vería afectada por el mal estado de los neumáticos dónde perdió rendimiento muy pronto, quizá por su agresiva forma de conducir para intentar recuperar posiciones. Tanto fue el estrés al que sometió ese nuevo juego de neumáticos que en la vuelta 43 tuvo que poner un tercer juego de intermedios para completar las 58 vueltas del Gran Premio.

Finalmente cruzo la línea de meta en sexta posición por detrás de Sainz, Leclerc, Vettel y Sergio Pérez, seguido muy de cerca de Albon, Norris y Stroll.

- Valiosa y dura lección para Verstappen -

Si comparamos el resultado obtenido por Verstappen y el de los pilotos que le rodean vemos que es el que peor parado ha salido de este Gran Premio. Se esperaba que consiguiera 25 o incluso 26 puntos para el campeonato pero sin embargo ha tenido que conformarse con 8.

Pilotos cómo Hamilton, Pérez, Vettel, Leclerc, Sainz o incluso Lando Norris han mejorado sus expectativas con una sensaciónes mucho peores durante todo el fin de semana y la clave ha sido la veteranía y la habilidad de gestionar la carrera y saber en todo momento cuál era su posición. Verstappen sabía que su posición no era ser segundo, su posición era ser el primero pero su desesperación por conseguirlo le ha costado muchos más puntos.

Hemos visto como Hamilton, que salía desde la sexta posición, conseguía centrarse en su propia carrera acabando primero sin tener el mejor coche para estas condiciones. Veíamos a Pérez como evitaba las luchas innecesarias para conseguir un segundo puesto muy merecido. Si nos vamos a hablar de McLaren ambos pilotos partían desde las posiciones 14 y 15 y Sainz consiguió meterse en quinta posición y Norris se llevó 5 puntos ya que consiguió también la vuelta rápida.

Sebastian Vettel y Charles Leclerc, otros dos pilotos que partían muy atrás, estuvieron hasta la última curva luchando por ver quién se podía meter en el podio. Finalmente fue Vettel ante una lección de veteranía y de cabeza fría pero Leclerc, pese a ser más temperamental que su compañero, lucho hasta el final por un puesto que no le correspondía.

Sebastian Vettel y Lewis Hamilton al final del GP de Turquía F1 2020
Verstappen debe aprender de los mejores

Por delante de Max Verstappen tenemos 11 títulos mundiales, una joven promesa de devolver a Ferrari a lo más alto y el futuro de Ferrari a mandos de un McLaren así como el piloto que sostiene al tercer equipo en el mundial de constructores. Verstappen tiene que mirar hacia delante, y nunca mejor dicho, para aprender de los mejores y no debe descuidar lo que le viene por detrás porque también apunta maneras.

No cabe duda de la rapidez y habilidad del piloto holandés pero queda patente que aún le falta madurez para llegar a ser un piloto capaz de luchar por el campeonato del mundo de Fórmula 1. Esperemos que sus próximos años en Red Bull sirvan para demostrar la lección qué debe haber aprendido en este último Gran Premio.